“Troncal Negrete” se llamaba un programa de humor de Televisión Nacional ambientado en una cancha de fútbol de barrio, con el comediante Ronco Retes y la actriz Schlomit Baytelman en el reparto. Y a comienzos de los ’80 el galán de esas canchas era un joven Zalo Reyes, que pasó luego a ser habitual en los programas “El festival de la una” y “Sábados gigantes”, como cantante y también animador.

En un país con toque de queda y obligado a ver tele como entretención, la pantalla surtió efecto y el carisma avasallador del cantante hizo el resto. Zalo Reyes ya era un asunto de interés nacional en 1982, año en que actuó en programas “estelares” de los dos canales principales como “Noche de gigantes”, conducido por Don Francisco, y “Permitido”, uno de los shows de la dupla entre el animador Antonio Vodanovic y el productor Sergio Riesenberg, cumbres de la distracción oficial de la época.

Y no había nadie como Reyes. Él acuñó la expresión de los “ruciecitos de ojos azules” dedicada a la “gente linda”,los que se dividian en "la plaza italia para arriba y nosotros los de la plaza italia para abajo" que en la época se divertía en la discoteca Gente, pero el padre Hasbún le dio su bendición en TV con comentarios como “Zalo Reyes es un hombre inspirado, pero sobre todo es un hombre transpirado”. Con sus nuevos ingresos compró un Camaro rojo, pero no por eso se" cambió ni de casa ni de barrio", como consta en la sabiduría popular, y acuñó a su vez la expresión “¿Cuándo vai pa’ la casa?”.

La casa quedaba en la calle Pioneros del Espacio, a la altura del 4.000 de la capitalina avenida Vivaceta: Zalo Reyes era El Gorrión de Conchalí. Y la cumbre del fenómeno llegó en febrero de 1983, cuando actuó en el Festival de Viña. Su notoriedad fue tal que se ganó hasta una crítica del antipoeta Nicanor Parra, mientras la revista de oposición “Hoy” informaba que le había sido prohibido imitar a Pinochet en su actuación. Aun así arrasó, y sin un gran repertorio de éxitos, como él mismo recuerda.

–Mira: Zalo Reyes fue a Viña. Se ganó la Gaviota y la Antorcha. Zalo Reyes fue sin “Ramito de violetas”. Fue sin “Mi prisionera”. Fue sin “María Teresa y Danilo”. Fue sin “Motivo y razón”. Fue sin “El rey de tus sueños”. Y te digo una cosa. Zalo Reyes fue a Viña y nunca me he pegado una repetida –dice el propio Zalo Reyes en retrospectiva, y es cierto. La de 1983 iba a ser su única actuación en el Festival, aunque su mayor catálogo de sucesos radiales aún estaba por venir, el impacto fue tal que su gente lo recibió en un colmado Estadio Santa Laura, al que llego nada menos que en un helicóptero, situación que hasta el día de hoy ningún artista ha vuelto a repetir.

La personalidad de Zalo tuvo una rápida respuesta en la TV de aquellos años. A las cualidades vocales se sumaba la de entretenedor, bailarín y carismatico lo que desperto en los grandes "monstruos" de la época, canal 13 y TVN el apetito de tenerlo en sus filas, primero fue sabados gigantes quien en 1985 le dio la misión de co-animar con Don francisco el afamado bloque "los Barrios", al año siguiente, tuvo su propio programa llamado Humor de Reyes con Zalo en Canal 13, con motivo del mundial de futbol de aquel año, al año siguiente la poderosa grua de TVN lo contrato para co animar junto al popular Enrique Maluenda en dos secciones en el también afamado programa Festival de la 1, Chilevisión no se quedó atrás y fijo sus ojos en Zalo primero para co animar junto a Julio Videla, cordialmente para luego dejar sólo a Zalo en la animación del también popular programa de aquellos años.